jueves, 4 de diciembre de 2014

ARTESANIAS DE SAN SEBASTIAN

LA CERAMICA DE SAN SEBASTIAN




Para la elaboración de sus trabajos los poblanos utilizan como materia prima, barro, arena, ceniza y cascarilla de arroz, el cual tiene los siguientes procesos:
• El barro se extrae de la Ciénaga Grande del bajo Sinú que hace parte del corregimiento de San Sebastián, municipio de Lorica. En el verano el barro se encuentra a posos centímetros de profundidad, pero en invierno; tiene que ser buceado.
• Desmenuzado. El barro se desmenuza para eliminar sucios e impurezas.
• Pisada. Una vez eliminada todas las impurezas para elaborar la pieza, se mezcla con arena cernida y se inicia el proceso de pisado con los pies hasta obtener una masa de fácil trabajo con las manos.
• Amasado del barro. La mezcla se amasa para que este compacto, consistente, lo que facilita el embollado o enrollado del barro.
• Levantamiento de la pieza. Consiste en la elaboración de la pieza artesanal friccionando el bollo elaborado contra la mano del artesano hasta levantar la pieza
• Decorado. Se decora en alto y bajo relieve. También se hacen calados o incisiones esto se hace en la medida en que se va puliendo
• Secado. Se deja secar la pieza al aire libre o bajo la sombra.
• Alisado. La artesanía se le alisa con una mezcla de almagra y engobe, utilizando piedra de superficie suave llamadas chinas.
• Precalentamiento de las piezas. Se realiza al sol con la luz natural o en el horno.
• Quema. Se usa la quema tradicional que es al aire libre y con leña o se hace en horno a gas propano. Este método es nuevo y usado con más frecuencia para evitar usar troncos de árboles y preservar el medio ambiente








PERSONAJES DE SAN SEBASTIAN


 San Sebastián, corregimiento de Lorica, en el departamento de Córdoba, es un pequeño caserío donde nació y ha vivido siempre Marcial Alegría Garcés, pintor primitivista de origen zenú.
Nunca asistió a la escuela por lo que no aprendió a leer ni a escribir, manteniéndose en una condición que lamenta: “Ojalá supiera leer y escribir, estaría en Estados Unidos”, dice. Pero firma sus cuadros. ¿Cómo lo hace? Malicia indígena: “Yo mando a hacer mi nombre en un cuaderno en letra de imprenta y lo copio, lo dibujo”. También su visión incontaminada del mundo le ha permitido expresarse a través de la pintura en que recoge la vida elemental que lo rodea.


Desde San Sebastián (Córdoba), Marcial Alegría (1936) retrata su entorno a partir de las imágenes que pueblan su memoria. Fue agricultor y pescador y, por herencia de sus ancestros, alfarero. Finalmente, convirtió la pintura en su oficio. Estas obras son contempladas por su valor pictórico. 

Detrás de esas escenas, reflejo de un imaginario propio, también están las historias de una región. En cada una de sus pinturas, Alegría muestra una visión particular sobre el campo cordobés, las poblaciones indígenas, las fiestas y celebraciones de sus pobladores, así como el desplazamiento hacia Venezuela o la tragedia de Armero que conmovió al país.







Alegría se entrena a sí mismo, fabrica sus propios pinceles, construye un mundo en imágenes. El arte autodidacta y el arte académico son, ambos, sistemas de expresión. Marcial Alegría ha presentado su pintura desde 1971 en distintas exposiciones en Colombia y en el exterior. Actualmente enseña a sus nietos a pintar en San Sebastián.

PUEBLO PINTORESCO



San Sebastián de Urabá, un pintoresco pueblito que se levanta muy cerca de Lorica, sobre el caño de Aguas Prietas y frente al inmenso espejo de la Ciénaga Grande, el cual fue fundado, según algunos, por el Capitán Antonio de la Torre y Miranda, en 1770.
Los indígenas afirman que la fundación de San Sebastián de Urabá corrió a cargo de Sebastián de Belalcázar en 1509. Otros aseguran que fue su fundador Alonso de Ojeda en 1509.
Allí los que no trabajan la alfarería, son pintores o pescadores. Los que no son ni pintores, ni alfareros, ni pescadores se encargan de extraer el barro de la Ciénaga Grande y buscar en arroyos y quebradas la arena, indispensable para las obras de alfarería. En invierno el barro hay que extraerlo de una profundidad de uno a dos metros; en verano se consigue en cualquier parte de la ciénaga.
Las autoridades de Lorica no han hecho esfuerzos por San Sebastián de Urabá, un pueblito que se encuentra a sólo a 8 kilómetros y que tiene cuatro mil quinientos habitantes, con servicios de acueducto y energía, para convertirlo en un importante mercado artesanal, que sería la redención para sus habitan